¿Por qué es útil una teoría de la felicidad?
El definir la felicidad y disponer de una teoría de la felicidad sirve para no tener que perseguir fantasmas, fantasías o metas imposibles de alcanzar.
La felicidad es, en realidad, un puñado de percepciones diferentes, algunas de ellas incompatibles entre sí, por ejemplo, no se puede estar excitado y tranquilo al mismo tiempo, ni alegre y relajado a la vez.
El concepto de felicidad tiene relación con ese montón de percepciones diversas, y que además no son vividas, ni valoradas ni deseadas por igual por todas las personas.
Cuando estudiamos los conceptos más concretos que se relacionan con la felicidad: la calma, la tranquilidad, la paz, la alegría, el gozo, el placer, podemos entender mucho mejor de qué se trata cada uno de ellos, pues son mucho más precisos que el concepto general de felicidad, que los engloba a todos.
Alcanzar la tranquilidad, la paz, la alegría o el placer es mucho más sencillo que tratar de alcanzar todos los conceptos a la vez, buscando la felicidad.
Estudiando los conceptos por separado, y clasificándolos en los dos caminos principales propuestos, el camino de la aceptación y el camino del éxito, nos permite encontrar estrategias para lograr los objetivos con mucha más precisión y facilidad.
Disponemos de numerosas técnicas muy adecuadas para tranquilizarnos, podemos trabajar en la aceptación de las cosas, podemos dedicarnos a mejorar nuestras capacidades de observación, y a través de ello mejorar nuestro gozo del mundo, podemos estudiar las técnicas que nos hacen conectar con la alegría, y aprender cómo tener éxito en diferentes campos de problemas que nos gustaría resolver, o deseos que queramos conseguir.
Separar cada concepto relacionado con la felicidad, y conocerlo bien, nos permite trabajar cómo conseguirlo, y decidir si es lo que deseamos, y eso significa decidir sobre parte de la vida que queremos vivir.
Se trata de dejar de perseguir el mito de la felicidad. La felicidad es imposible, no es alcanzable, en todas sus modalidades y posibilidades a la vez y para siempre.
El ser humano no puede alcanzar la felicidad. Se trata de un mito, que puede producir mucho sufrimiento, y gasto de energía inútil al ser imposible de alcanzar.
Os invito a estudiar la felicidad en sus distintos componentes, y os propongo lograr metas mucho más realistas, con mucho menos gasto de energía, y que mejoran vuestra vida de manera más efectiva y notable.
Se trata también de tomar decisiones, y decisiones propias. No valen a malas penas esquemas y caminos de otros. Somos nosotros los que tenemos que tomar decisiones que tienen que ver con nuestra felicidad. Es responsabilidad nuestra. Por lo menos en parte.
La vida tiene unas reglas; conocerlas, aceptarlas y tener la habilidad y el éxito de cambiar algunas cosas, da satisfacciones, que no son la felicidad absoluta y total, pero se parece mucho al disfrute.
En los siguientes capítulos hablaremos de las reglas de la vida.











