lunes, 2 de agosto de 2021

FELICIDAD DESCOMPLICADA – 03. EL MITO DE LA FELICIDAD

 


¿Por qué es útil una teoría de la felicidad?

El definir la felicidad y disponer de una teoría de la felicidad sirve para no tener que perseguir fantasmas, fantasías o metas imposibles de alcanzar.

La felicidad es, en realidad, un puñado de percepciones diferentes, algunas de ellas incompatibles entre sí, por ejemplo, no se puede estar excitado y tranquilo al mismo tiempo, ni alegre y relajado a la vez.

El concepto de felicidad tiene relación con ese montón de percepciones diversas, y que además no son vividas, ni valoradas ni deseadas por igual por todas las personas.

Cuando estudiamos los conceptos más concretos que se relacionan con la felicidad: la calma, la tranquilidad, la paz, la alegría, el gozo, el placer, podemos entender mucho mejor de qué se trata cada uno de ellos, pues son mucho más precisos que el concepto general de felicidad, que los engloba a todos.

Alcanzar la tranquilidad, la paz, la alegría o el placer es mucho más sencillo que tratar de alcanzar todos los conceptos a la vez, buscando la felicidad.

Estudiando los conceptos por separado, y clasificándolos en los dos caminos principales propuestos, el camino de la aceptación y el camino del éxito, nos permite encontrar estrategias para lograr los objetivos con mucha más precisión y facilidad.

Disponemos de numerosas técnicas muy adecuadas para tranquilizarnos, podemos trabajar en la aceptación de las cosas, podemos dedicarnos a mejorar nuestras capacidades de observación, y a través de ello mejorar nuestro gozo del mundo, podemos estudiar las técnicas que nos hacen conectar con la alegría, y aprender cómo tener éxito en diferentes campos de problemas que nos gustaría resolver, o deseos que queramos conseguir.

Separar cada concepto relacionado con la felicidad, y conocerlo bien, nos permite trabajar cómo conseguirlo, y decidir si es lo que deseamos, y eso significa decidir sobre parte de la vida que queremos vivir.

Se trata de dejar de perseguir el mito de la felicidad. La felicidad es imposible, no es alcanzable, en todas sus modalidades y posibilidades a la vez y para siempre.

El ser humano no puede alcanzar la felicidad. Se trata de un mito, que puede producir mucho sufrimiento, y gasto de energía inútil al ser imposible de alcanzar.

Os invito a estudiar la felicidad en sus distintos componentes, y os propongo lograr metas mucho más realistas, con mucho menos gasto de energía, y que mejoran vuestra vida de manera más efectiva y notable.

Se trata también de tomar decisiones, y decisiones propias. No valen a malas penas esquemas y caminos de otros. Somos nosotros los que tenemos que tomar decisiones que tienen que ver con nuestra felicidad. Es responsabilidad nuestra. Por lo menos en parte. 

La vida tiene unas reglas; conocerlas, aceptarlas y tener la habilidad y el éxito de cambiar algunas cosas, da satisfacciones, que no son la felicidad absoluta y total, pero se parece mucho al disfrute.

En los siguientes capítulos hablaremos de las reglas de la vida.



 

 

 

 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

FELICIDAD MINIMALISTA 4. Explorando los caminos de la felicidad

 


FELICIDAD MINIMALISTA 4.

Explorando los caminos de la felicidad

 

Para llega a ser felices tenemos dos caminos, la aceptación de la realidad tal cual es y el éxito en la resolución de problemas y retos, como ya vimos en los capítulos anteriores.

Aceptar la realidad supone dedicarse solo a la observación y su disfrute, sin intención de cambiar nada. Incluso también se puede renunciar a la observación buscando el vacío de sensaciones.

Se trata del camino más extremo, y lleva hacia la muerte, la paz absoluta.

Pero si se pretende permanecer vivo, observar y disfrutar, hay que ejercitar la mente a percibir la realidad, sin tratar de introducir cambios.

Las técnicas que entrenan a observar están relacionadas con los distintos tipos de meditación, la contemplación, el llamado mindfulness, técnicas zen, pero también también estamos obligados a incluir simplemente el disfrute del arte: la pintura, la música, las sensaciones corporales, los aromas, los sabores.

Se trata de estar presente y disfrutar de la vida tal cual es, sin lucha y sin dedicar energía a cambiar el mundo como se presenta ante nosotros.

El término meditación, en muchas culturas de occidente, tiene una connotación diferente a como es entendido en algunas culturas de oriente. Meditar para nosotros tiene que ver más con sopesar pros y contras, valorar, pensar sobre algo teniendo en cuenta las alternativas; en cambio para aquellas mencionadas culturas orientales meditar sería más lo que aquí llamamos simplemente contemplar, observar, describir.

Aprender a disfrutar de la contemplación, disfrutar de la realidad observada, de la naturaleza, los paisajes, de las creaciones artísticas y técnicas, de las realidades que penetran por nuestros sentidos, es una forma de alcanzar la felicidad a través de la aceptación.

Estar vivo sería ser feliz, simplemente.

Los amantes de la contemplación de la música, de la pintura, de la comida, de la sensualidad, del deporte, de la meditación, transitan por el camino de la aceptación. Y he dicho “los que disfrutan de la contemplación”, no sus creadores, que pertenecen al otro grupo de los que buscan tener éxito. Los creadores, se enfrentan a producir, a germinar, a causar, a desarrollar algo, ellos no son meros contempladores de la vida: la transforman, crean, modifican; si observan es para luego gestar, hacer, conseguir.

Los que pintan, los compositores de música, los cocineros, los deportistas que se plantean retos, todos aquellos que quieren crear cosas, construir artefactos técnicos, los paisajistas, arquitectos, ingenieros, los que pretenden ayudar a otros, los médicos, las enfermeras, investigadores, los estudiosos, todos ellos pertenecen al grupo de los que buscan tener éxito en algo, lograr superar retos, solucionar problemas.

Su felicidad está ligada al éxito de conseguirlo, aunque si combinan los dos caminos, el de la aceptación y el del éxito, también pueden disfrutar del proceso, del camino aunque este no sea todo el tiempo de logros y éxitos.

 

Nunca olvidemos que los caminos son abstracciones, teorías, mapas, y que en realidad existen tantos caminos como personas vivas en el mundo, cada uno encontramos la combinación que queremos justo en un momento dado, y que puede ser diferente en el instante siguiente.

Solo pretendo tomar consciencia de lo que estamos haciendo y de lo que nos pasa, Quizá esa sabiduría nos de perspectiva para no rendirnos, o sabiduría para cambiar un rato al otro lado del camino y disfrutar de lo logrado. Quizá eso nos relaje un poco, y nos calme y clarifique.





 

 

FELIDAD DESCOMPLICADA - 03. REGLAS DEL JUEGO


La felicidad consiste en experimentar bienestar.

Se experimenta bienestar a través de percepciones de dos categorías: las que tienen que ver con la calma y la tranquilidad, y el segundo tipo de percepciones son las que tienen que ver con el placer que da el éxito.

Hay dos caminos de felicidad, y cada uno de ellos se asocia a uno de los grupos de percepciones.

La aceptación se relaciona con las percepciones de paz o calma.

Como se acepta la realidad tal y como es, no hay lucha.

El éxito se acompaña de percepciones de placer.

La biología ha premiado a los individuos capaces de resolver problemas con sensaciones placenteras al tener éxito.

Dicho de otra manera: la evolución selecciona a aquellos individuos que sienten placer al resolver dificultades.

Expresado quizá con más precisión: aquellos seres que sienten placer al superar problemas, han sobrevivido con más facilidad ante las dificultades de la vida.

Aceptar la realidad es observar lo que existe, y lo que pasó, sin pretender ningún cambio.

Toda pretensión de cambiar algo supone la alteración de la paz. Supone entablar una lucha contra algo.

El renunciar a la lucha implica que accedemos a la paz. Al aceptar la realidad tal y como es no nos alteramos.

La aceptación de la realidad incluye aceptarnos tal y como somos. No deseamos cambiarnos nada, ni en lo físico ni en lo psicológico.

Renunciar a luchar supone un gran ahorro energético. Limitamos nuestro gasto de energía a observar el mundo, sin dedicar tiempo y esfuerzo a pensar en cómo nos gustaría que fuera. Esto facilita el confort, la comodidad, la calma, el sosiego, el gozo, la dicha, la complacencia.

Para transitar el camino de la felicidad por la aceptación tenemos que aprender a observar el mundo sin intención de cambiarlo.

En el momento que, al observar el mundo, nos surge alguna frase del tipo: “eso no debería ser así”, entonces nos apartamos de la felicidad que nos ofrece este camino.

Debería ser de otra manera”, “ellos deberían estar mejor”, “el mundo debería cambiar”, son frases que nos sacan de la felicidad de la aceptación.

Para aprender a permanecer en este tipo de felicidad necesitaremos una serie de técnicas, que veremos más adelante, relacionadas con el observar sin pretender cambiar nada.

El camino de la felicidad por la aceptación tiene límites. Somos un cuerpo material, vivo, con necesidades que tenemos que atender, no solamente observar y aceptar.

Hay problemas relacionados con la supervivencia, y solo podemos aspirar a minimizar el gasto de energía que necesitamos para solucionarlos.

Cuánta menos energía dediquemos a la supervivencia, y mejores técnicas de observación y disfrute sin pretensiones de cambiar la realidad, más podremos decir que caminamos por la felicidad de la aceptación.

 

El camino del éxito busca la felicidad en las percepciones placenteras que da el resolver un problema.

Cuando queremos algo y lo conseguimos sentimos placer, que algunos asocian a la felicidad. Aquellos que resolver problemas les cause dolor o indiferencia, tienen menos incentivos para enfrentar nuevos retos.

El camino del éxito está muy alineado con la vida, pues sobrevivir es resolver problemas que plantea la vida, y eso se asocia con placer.

Pero…

Tratar de resolver algo no implica que lo consigamos finalmente. Existe la posibilidad de fracasar.

El fracaso, con frecuencia, se vive como dolor y decepción.

Existen métodos que pueden transformar el fracaso en aprendizaje.

Existen técnicas para tener mayores probabilidades de éxito ante las dificultades, pero en ningún caso son garantía segura de triunfo.

En el diseño personal de nuestro camino de felicidad necesitamos conocer las reglas del juego que hemos analizado.

Conociendo las reglas, nuestras elecciones serás más libres.

No existe libertad de elección absoluta: no elegimos dónde nacemos, ni cuando, ni de qué padres, ni nuestros caracteres.

No somos libres pero podemos aumentar nuestras capacidades de decisión conociendo las reglas del juego.

Estamos obligados a elegir, no podemos renunciar a la elección, por un camino para nuestra vida, un camino más personal si lo elegimos nosotros, o más determinado por otros si seguimos las huellas de los demás.




 


martes, 10 de noviembre de 2020

FELICIDAD DESCOMPLICADA - 02. De los caminos de la felicidad.

 


FELICIDAD DESCOMPLICADA - 02.

De los caminos de la felicidad.

 

“Cuando un tonto toma una vereda, ni la vereda deja al tonto ni el tonto a la vereda.”

“Cuando un tonto agarra una linde, la linde se acaba y el tonto sigue.”

“Cuando un tonto toma un camino, el camino se acaba y el tonto sigue.”

En los capítulos anteriores hablé de los caminos para alcanzar la felicidad: el camino de la aceptación y el camino del éxito.

A veces, la felicidad es entendida como el final de un camino, como un destino, un lugar donde se llega al terminar un recorrido.

Mi teoría de la felicidad no va por ahí.

Si la felicidad es un destino, un lugar a alcanzar, entonces el recorrido es la infelicidad, un lugar donde la felicidad no existe todavía. Hay que llegar al final para alcanzar la felicidad.

Más claro aún: el camino sería la infelicidad.

Si elegimos el “camino correcto” (entre comillas), se llegaría a ser feliz la final. Si se elige el mal camino, seremos infelices finalmente y encima habremos sufrido mucho y perdido nuestro tiempo y oportunidad.

Para mi teoría el camino es ya la felicidad. En el camino se puede disfrutar. El modo de andar va a ser lo que determine si se disfruta o no. El destino es sólo una decisión personal.

Se parece un poco a un viaje de turismo o de trabajo. Se puede visitar Roma, Moscú, La Habana o Pekín. Cada lugar ofrece experiencias diferentes, algunas de ellas únicas.

La felicidad está en el viaje, en cómo lo hacemos: disfrutamos del paisaje, o vamos a esa ciudad a realizar algún proyecto, que nos puede reportar algo que deseamos, que queremos conseguir.

Si vamos a Roma simplemente a mirar sus monumentos, a aceptar Roma tal y cómo es, no es lo mismo que si vamos allí a jugar la final del campeonato de Europa de clubs, o si queremos construir un edificio, y vender los pisos a los habitantes de allí, que les tienen que gustar. Es decir, que tengamos éxito en un proyecto en Roma.

Los caminos de la felicidad, en realidad, son metáforas. No son estrechos ni mucho menos, excluyentes. Se puede viajar a Roma buscando el éxito de un proyecto, y también, al mismo tiempo, disfrutar de sus paisajes.

Solo si soy prisionero de uno de los caminos, me convierte en un esclavo. Solo si soy ciego a otras formas de caminar, limito mi suerte.

Un consejo: no dejarse atrapar por nuestro propio camino.

Otra forma de decirlo: “cuando un tonto toma un camino, el camino se acaba y el tonto sigue”.

Es útil conocer cómo funciona esto de los caminos de la felicidad. Cuando alguien sigue el camino del éxito para alcanzar la felicidad, es muy práctico saber que, inexorablemente, va a fracasar muchas veces, muchas veces más que éxitos tendrá.

Entonces parece muy provechoso conocer el camino de la aceptación. Permite aceptar rápidamente la derrota, y posiblemente, volver a intentarlo.

Todo eso se puede hacer con técnicas que iremos estudiando.

No creo que exista un camino sin el otro. Se complementan muy bien. La biología, la evolución, ha premiado a ambos mecanismos. Son muy válidos para la supervivencia.

Finalmente quiero recordar que no hay dos personas que hayan trazado la misma senda.

La vereda se construye al ser pisada. A cada paso.

¿Sientes que estás transitando tu propio camino?

 





miércoles, 21 de octubre de 2020

FELICIDAD DESCOMPLICADA - 01 - CÓMO SER FELIZ

 



FELICIDAD DESCOMPLICADA – 01

Cómo ser feliz

 

La felicidad es un estado de bienestar que tiene que ver con percepciones relacionadas con la tranquilidad o con el placer.

Hay dos formas de alcanzar la felicidad: el camino de la aceptación y el camino el éxito.

 

Si aceptamos el mundo tal y como es podemos ser felices, y se trata de una decisión que tomamos de forma personal. 

Si miramos la realidad y no deseamos cambiar nada entonces estamos tranquilos, en paz, y podemos experimentar otras sensaciones relacionadas con la tranquilidad y la paz: bienestar, comodidad, confort, dicha, satisfacción, ventura, calma, serenidad, confianza, sosiego, silencio, alivio, quietud.

Lo agradable de la aceptación es que está en nuestra mano: es una decisión interna, no dependemos de nadie para tomarla. Si aceptamos el mundo tal y como es podemos ser felices, y es cosa nuestra.

Lo difícil es que, aceptar todo tal y como es puede ser muy complicado. Supone asumir lo que no nos gusta del mundo, incluido lo que no nos gusta de nosotros, y renunciar a ayudar a las demás personas con sus problemas y sus deseos.

La aceptación es difícil porque debe incluir, además, el tomar consciencia que para sobrevivir precisamos alimentos, bienes materiales y resguardarnos de peligros. Necesitamos suficiente riqueza para subsistir, y tenemos que obtenerla de alguna manera.

 

Otro camino para alcanzar la felicidad es el éxito en la resolución de problemas.

La biología nos ha dotado con un mecanismo de recompensa haciendo que sintamos placer cuando resolvemos una dificultad.

Cuando solucionamos un problemas o conseguimos algo que deseamos sentimos placer, alegría, animación, diversión, entusiasmo, fiesta, goce, optimismo, vivacidad, alborozo, contento, exaltación, júbilo, regocijo, satisfacción, y a veces incluso, paz durante un tiempo.

Lo agradable es que son percepciones corporales placenteras, y al mismo tiempo son útiles para nuestra supervivencia. Solucionar problemas o conseguir deseos favorece las posibilidades de seguir vivos.   

Lo difícil es que solucionar un problema o tener éxito en algo no es solo cosa nuestra, dependemos de las circunstancias, y de lo que hagan y deseen otros.

Si la aceptación es solo una decisión nuestra, el éxito depende del entorno y de lo que hagan los demás. No tenemos el éxito garantizado. Por mucha voluntad que pongamos en tratar de conseguir algo, puede ser que fracasemos en nuestro intento.

 

Entonces tenemos dos caminos para alcanzar la felicidad: el camino de la aceptación y el camino del éxito en la resolución de problemas o retos. Podemos elegir cuál explorar. Ambos tienen ventajas y también dificultades, y vamos a ir viendo que disponemos de  técnicas que nos ayudan a recorrerlos, ahora que sabemos en qué consiste la felicidad y cómo funciona.

 

Hay algo en esto que me parece bello. Podemos elegir cualquiera de los dos caminos de la felicidad, y si, por ejemplo, encontramos muchas dificultades en aceptar la realidad tal como es, sobre todo en el caso de enfermedades, o necesidades nuestras o de las personas que amamos, podemos intentar cambiar ciertas cosas, buscar el éxito, tratar de resolver esos problemas, atravesando el camino del éxito durante un tiempo. 

Si optamos por el camino del éxito para alcanzar la felicidad, debemos ser conscientes que podemos fracasar; el éxito no está garantizado. Entonces es muy útil buscar ayuda en el camino de la aceptación, quizá durante un tiempo. 

 

Resumiendo: la felicidad es posible y tenemos dos caminos para alcanzarla: la aceptación o el éxito en la resolución de problemas.

Elegir es responsabilidad nuestra. No hay un camino para todos, tenemos que encontrar el nuestro. No hay dos caminos iguales. Los caminos de una persona no son válidos para otra. 

El primer paso para alcanzar la felicidad es entender en qué consiste, y eso es lo que hemos visto en este episodio.

Después tenemos que escoger.

 

¿Cuál es tu camino? 




martes, 1 de septiembre de 2020

FELICIDAD DESCOMPLICADA, 00. ¿QUÉ ES?

 


FELICIDAD DESCOMPLICADA – 00

¿QUÉ ES?

 

La felicidad es un conjunto de percepciones agradables de bienestar.

Recojo algunas de esas percepciones asociadas con la felicidad encontradas en una página de sinónimos:

1.             alborozo, alegría, algazara, contento, entusiasmo, exaltación, exultación, gozo, júbilo, placer, regocijo

2.             abundancia, beatitud, bienestar, comodidad, confort, conveniencia, dicha, fortuna, paz, placer, regalo, riqueza, satisfacción, suerte, tranquilidad, ventura

3.             bienandanza, bienaventuranza, bienestar, bonanza, calma, dicha, fortuna, opulencia, paz, prosperidad, satisfacción, serenidad, tranquilidad, ventura

4.             complacencia, contento, delicia, dicha, gozo, gusto, júbilo, placer

5.             bienandanza, dicha, fortuna, gracia, suerte

6.             agrado, deleite, dicha, disfrute, fruición, goce, gozo, gusto, placer, regodeo, satisfacción

7.             alegría, deleite, fruición, goce, gozada, gozo, maleante, placer, satisfacción

8.             congratulación, enhorabuena, felicitación

9.             dicha

Fuente: sinónimo.es

 

Todas estas palabras relacionadas con la felicidad las clasifico en dos grupos: (1) las que tienen que ver con la tranquilidad y la paz, y (2) las que tienen que ver con el placer de tener éxito en resolver problemas, o conseguir deseos.

Muchas de esas percepciones tienen relación con los dos grupos. Por ejemplo, el gozo puede ser un gozo relacionado con la paz y la tranquilidad, y también puede ser el gozo que da lograr resolver un problema. 

Alguien puede estar alegre de su estado de paz, y otra persona estar alegre por conseguir una cosa que deseaba. 

A veces se logra la paz solo después de solucionar algo que teníamos pendiente, en contraste con aquellos que buscan la paz evitando los problemas.

Para llegar a sentir esas percepciones tenemos dos caminos: el camino de la aceptación, en el caso de las percepciones relacionadas con la paz, y el camino del éxito en la resolución de problemas, que produce placer.  

Veremos que esos caminos no son tan diferentes, pues, como dije antes en un ejemplo, a la paz se puede llegar tanto por la evitación de los problemas como por su solución.

 

Lo contrario de la felicidad es el disgusto o el fracaso, en el sentido de que lo contrario del bienestar que acompaña a la paz es el estar a disgusto, y lo contrario del éxito es el fracaso.

A pesar de lo cual veremos que el camino de la aceptación puede convertir el disgusto y el fracaso en felicidad.

 

Resumiendo: Una vez definida la felicidad como una serie de percepciones, y clasificadas estas, podemos estudiar cuál es su mecánica en los siguientes capítulos.


Antes de terminar...: 

Nota: Debo aclarar que distingo percepción de sensación, entendiendo percepción como la organización que hace el cerebro de las sensaciones. 

Las mismas sensaciones pueden ser percibidas de manera diferente por cada individuo, de tal modo que una misma sensación puede ser agradable para alguien, o ser percibida como desagradable por otra persona.

 

Definiciones: de la misma manera me parece conveniente definir lo que es sensación, percepción, emoción y sentimiento.

Sensación: es la respuesta de los órganos de los sentidos frente a un estímulo medioambiental.  

Percepción: se refiere a la interpretación que hace el cerebro de las sensaciones, dándoles significado, organización e interpretación.

Emoción: es una reacción orgánica a los estímulos externos e internos para adaptarse a una situación medioambiental. 

Sentimiento: es un estado de ánimo respecto a una emoción, por ejemplo, el miedo es una emoción pero puede ser sentido como agradable por algunas personas, o como desagradable por otras.




FELICIDAD DESCOMPLICADA – 03. EL MITO DE LA FELICIDAD

  ¿Por qué es útil una teoría de la felicidad? El definir la felicidad y disponer de una teoría de la felicidad sirve para no tener que pe...