FELICIDAD DESCOMPLICADA – 01
Cómo
ser feliz
La felicidad es un estado de
bienestar que tiene que ver con percepciones relacionadas con la tranquilidad o
con el placer.
Hay dos formas de alcanzar
la felicidad: el camino de la aceptación y el camino el éxito.
Si aceptamos el mundo tal y como es podemos ser felices, y se trata de
una decisión que tomamos de forma personal.
Si miramos la realidad y no
deseamos cambiar nada entonces estamos tranquilos,
en paz, y podemos experimentar otras
sensaciones relacionadas con la tranquilidad y la paz: bienestar, comodidad, confort, dicha, satisfacción,
ventura, calma, serenidad, confianza, sosiego, silencio, alivio, quietud.
Lo agradable de la
aceptación es que está en nuestra mano: es una decisión interna, no
dependemos de nadie para tomarla. Si aceptamos el mundo tal y como es podemos
ser felices, y es cosa nuestra.
Lo difícil es que, aceptar todo tal y como es puede ser muy complicado. Supone asumir lo que no
nos gusta del mundo, incluido lo que no nos gusta de nosotros, y renunciar a ayudar
a las demás personas con sus problemas y sus deseos.
La aceptación es difícil porque debe incluir,
además, el tomar consciencia que para sobrevivir precisamos alimentos, bienes
materiales y resguardarnos de peligros. Necesitamos suficiente riqueza para
subsistir, y tenemos que obtenerla de alguna manera.
Otro camino para alcanzar la
felicidad es el éxito en la
resolución de problemas.
La biología nos ha dotado
con un mecanismo de recompensa haciendo que sintamos placer
cuando resolvemos una dificultad.
Cuando solucionamos un problemas o conseguimos algo que deseamos sentimos placer,
alegría, animación, diversión, entusiasmo, fiesta, goce, optimismo, vivacidad,
alborozo, contento, exaltación, júbilo, regocijo, satisfacción, y a veces
incluso, paz durante un tiempo.
Lo agradable es que
son percepciones corporales placenteras, y al mismo tiempo son útiles para nuestra supervivencia. Solucionar problemas o conseguir deseos favorece las posibilidades de seguir vivos.
Lo difícil es que
solucionar un problema o tener éxito en algo no es solo cosa nuestra,
dependemos de las circunstancias, y de lo que hagan y deseen otros.
Si la aceptación es solo una
decisión nuestra, el éxito depende del entorno y de lo que hagan los demás. No
tenemos el éxito garantizado. Por mucha voluntad que pongamos en tratar de
conseguir algo, puede ser que fracasemos en nuestro intento.
Entonces tenemos dos caminos
para alcanzar la felicidad: el camino de la aceptación y el camino del éxito en
la resolución de problemas o retos. Podemos elegir cuál explorar. Ambos tienen ventajas
y también dificultades, y vamos a ir viendo que disponemos de técnicas que nos ayudan a recorrerlos, ahora
que sabemos en qué consiste la felicidad y cómo funciona.
Hay algo en esto que me
parece bello. Podemos elegir cualquiera de los dos caminos de la felicidad, y si,
por ejemplo, encontramos muchas dificultades en aceptar la realidad tal como
es, sobre todo en el caso de enfermedades, o necesidades nuestras o de las personas
que amamos, podemos intentar cambiar ciertas cosas, buscar el éxito, tratar de resolver
esos problemas, atravesando el camino del éxito durante un tiempo.
Si optamos por el camino del éxito para alcanzar la felicidad, debemos ser conscientes que podemos fracasar; el éxito no está
garantizado. Entonces es muy útil buscar ayuda en el camino de la aceptación, quizá durante un tiempo.
Resumiendo: la
felicidad es posible y tenemos dos caminos para alcanzarla: la aceptación o el
éxito en la resolución de problemas.
Elegir es responsabilidad nuestra.
No hay un camino para todos, tenemos que encontrar el nuestro. No hay dos caminos iguales. Los caminos de una persona no son válidos para otra.
El primer paso para
alcanzar la felicidad es entender en qué consiste, y eso es lo que hemos visto
en este episodio.
Después tenemos que escoger.
¿Cuál es tu camino?

